Rentabilidad de las Placas Solares

La instalación de placas solares en un hogar o negocio es interesante por varios motivos. Podemos argumentar a su favor razones fundamentales como su importancia para reducir la contaminación ambiental, pero también podemos fijarnos solo en la rentabilidad de las placas solares como argumento de peso para afrontar esta inversión.

Y es que las placas solares para el autoconsumo eléctrico están experimentando un gran auge en España, sobre todo a raíz de la desaparición del “impuesto al sol” que gravaba su instalación y por la reducción de precios de los paneles solares. Si a ello le sumamos que los paneles son cada vez más eficientes (producen más energía con el mismo tamaño), tenemos la explicación del boom fotovoltaico al que estamos asistiendo.

Tipos de instalaciones fotovoltaicas

Antes de afrontar esta inversión, es conveniente saber si puedes colocar placas solares en tu casa. Te recomendamos que acudas a una empresa especializada. Ellos te informarán sobre los requisitos técnicos, legales y administrativos que debes cumplir para poder llevar a cabo tu instalación.

Rentabilidad de las Placas Solares

A continuación deberás elegir el tipo de instalación que te interesa. Existen dos tipos de instalación fotovoltaica al alcance de los particulares o negocios que quieran poner paneles solares:

Instalación solar conectada a red

Con este tipo de instalación fotovoltaica puedes producir tu propia energía eléctrica y además vender energía solar a la red. A este tipo de instalación se acogen pequeños autoconsumidores que, además de generar la energía que consumen, quieren vender los excedentes a la compañía distribuidora.

Este tipo de instalaciones conectadas a red llevan asociadas un trámite administrativo más engorroso (como darse de alta como productor de energía) y algún coste asociado

Pero aunque son instalaciones con esta dificultad, cuentan con esa otra vía para amortizar la inversión: la compensación que nos paga la compañía eléctrica.

Instalación solar no conectada a red

Son las instalaciones orientadas al puro autoconsumo eléctrico. Toda la energía generada se gasta en la casa y la instalación no está conectada a la red eléctrica. La recuperación de la inversión viene por los ahorros mensuales en la factura eléctrica ya que teníamos gastos producidos por el uso de diesel para producir energía o por el gasto de llevar electricidad hasta la vivienda o empresa.

Rentabilidad de las placas solares

En este punto, respondemos a la pregunta que seguramente te habrás hecho a esta altura: ¿Hasta qué punto son rentables las placas solares?

Pues bien, nos centramos en un ejemplo de instalación solar típico para responderte. Sería una instalación de autoconsumo (entre 3000 y 4500 vatios de potencia). Las instalaciones pueden ser más grandes, pero también más pequeñas. Utilizamos esta dimensión porque es una de las más demandadas por pequeños consumidores (hogares unifamiliares) y que ejemplifica bastante bien lo que te queremos explicar.

Para analizar la rentabilidad de una instalación eléctrica tenemos que considerar los siguientes aspectos:

  • El precio de los paneles solares: es el coste de la instalación solar fotovoltaica. Aquí hay que tener en cuenta no solo el precio del panel en sí, sino también el coste del resto de equipos como el inversor y el coste de la instalación.
  • El precio de la energía: es el coste que tiene la energía eléctrica que compramos a la compañía distribuidora. Es un dato fundamental, ya que nos permite calcular cuánto ahorraremos en la factura de la luz.
  • El ahorro de energía gracias a esos paneles: la instalación fotovoltaica aportará una parte del consumo energético que hacemos en nuestra casa o negocio. Estos kilovatios/hora que producen los paneles son “gratis”, no tenemos que pagarlos a la compañía distribuidora, por lo que se reducirá nuestra factura eléctrica normal, pero tendremos que amortizarlos de la inversión inicial. Además, tampoco pagaremos los impuestos indirectos asociados a la electricidad (IVA e Impuesto eléctrico)
  • Las ayudas que existen en las diferentes comunidades autónomas pueden reducir el periodo de amortización.

Los cálculos variarán en función de factores como la orientación al sol y la ubicación geográfica, ya que no todas las regiones tienen los mismos días de sol al año.

De media, en la instalación tipo que planteamos al año, podemos ahorrar mensualmente en torno a un 50 % de la factura de la luz. Si nuestro consumo energético anual es de 1200 euros, estaríamos ahorrando 600 euros anuales. Esto supone que si invertimos 5000 euros en la instalación fotovoltaica, al cabo de 8 años habremos recuperado el coste de la instalación. A partir de ese momento, teniendo en cuenta que la vida útil de los paneles solares puede llegar a los 30 años, todo lo que produzcamos será completamente gratis.

Mes a mes estamos reduciendo nuestro gasto energético y recuperando parte de la inversión que hemos realizado. Si además podemos tramitar alguna ayuda pública, el retorno de la inversión se producirá antes.

Otros factores a tener en cuenta

Además de ese ahorro en la factura de la luz, podemos considerar otros factores que hacen que nuestra instalación fotovoltaica sea una inversión rentable. En ese sentido podemos dar otra razón de peso que pocas veces se explica.

El precio de la energía eléctrica es variable. A lo largo de estos años hemos asistido a cambios de tarifas y de regulaciones cada vez más incomprensibles para el ciudadano medio. Los precios de la luz pueden variar de un día para otro, y nadie nos puede asegurar cómo será nuestra factura de la luz dentro de diez años.

Pues bien, invirtiendo en paneles fotovoltaicos, sabemos al menos que el porcentaje que podamos producir nosotros va a tener un coste fijo: los primeros años será el coste de amortización del equipamiento que hemos explicado más arriba; a partir de ese periodo de retorno de la inversión, el coste será cero euros. Esto da un margen de certidumbre y tranquilidad que pocas inversiones pueden aportarnos actualmente. Tenemos una especie de seguro energético en nuestros hogares.

Si sumamos la rentabilidad de las placas solares que hemos explicado en este post a la rentabilidad ecológica que tiene la energía solar, tendremos sobrados motivos para apostar por esta fuente de energía inagotable, limpia y económica que nos proporciona el sol.

 

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